LOS CATALANES Y LOS GUARROS
La cosa viene así: la Consejera de Sanidad de Cataluña, Marina Geli, ha recomendado a través de videos instructivos que difunde su ministerio a los/as interesados, que los menores que estén con avidez sexual recurran a la masturbación, el sexo oral o la práctica de coito con preservativos para evitar el embarazo y las enfermedades de transmisión sexual, el SIDA entre ellas.
En el video, la coordinadora de la Unidad de Atención a la Salud Sexual y Reproductiva de Sarabadell, la comadrona Montse Villanueva, explica un poco en tono de gracia los alcances de las distintas formas de encuentros sexuales posibles y sus consecuencias. Pues bien, en el programa “El gato al agua” de la TV catalana saltó el escritor Eduardo García Serrano (hijo de un escritor falangista, valga la aclaración) acusando a la Consejera Geli de ser “guarra, puerca, y una zorra repugnante que quiere fabricar degenerados”.
¿Qué le pasa a la derecha fascista con el sexo? ¿Por qué esta reacción inusual frente a un programa de recomendaciones sobre salud sexual, aceptando lo que dicen las estadísticas, que 8 de cada 10 adolescentes tienen sexo activo antes de llegar a la mayoría de edad? ¿Qué propone este sabio escritor? ¿Qué cerremos los ojos pensando que los/as adolescentes hacen crochet y bricolaje cuando están juntos? ¿Cómo se cuidaría un/a adolescente sin información? La Iglesia Católica, que siempre está detrás de estas maniobras, manejó históricamente la cuestión del sexo con el discurso de la doble moral que trajo tanto dolor en el pasado y tantos disgustos en el seno de la propia Iglesia abrumada por las denuncias de pederastia. Una de las intenciones del Concilio Vaticano IIº fue abrir la Iglesia a la Modernidad, y hasta Pablo VIº siguió por ese camino pero después vino el polaco y volvimos a la Edad Media, y con el alemán no mejoramos demasiado, aunque de haber iluminado el Espíritu a los cardenales para escoger a Bergoglio hoy estaríamos hablando de “Guerra Santa contra el Plan de Dios”.
ALEJANDRO MACIEL